31 de mayo de 2016

Cuando ya no seas tú

Hoy he saludado al portero de mi finca, a la panadera, a seis niños, a los taxis,
a la flor de la alameda… pero a tus labios no.
Puede que este por llegar ese día…
Cuando ya no seas tú.

Cuando ya no seas tú quien pueda ayudarme a cruzar el Rubicón
que me ahoga antes de dar el primer paso.

Cuando ya no sea tu nombre el eco que se atreve a molestar
los compases del silencio bajo mis huesos.

Cuando ya no sea tuya
la mirada que busque en los charcos, los tranvías, las aceras.

Cuando ya no sea tu cuerpo ardiendo debajo del rayo de agua de mi cuarto de baño
lo que alimente el fuego de mis entrañas.

Cuando me llene más el olvido de lo vivido
que el placer de llenarte otra copa.

Cuando la luna no sea más que la luna y no me alegre su canción
Cuando el calendario me ahogue, como ya lo está haciendo con su mes a mes
dilapidador.

Cuando impregne el sabor de las cenizas de tus días
mi boca al despertar…

Ese día… ¿qué? Demonios, ¿qué?

2 de octubre de 2015

Tus demonios y tu

Tú sigue con lo tuyo que yo...
Con lo que te aparenta, con tu yo, mi me conmigo
Sigue dirigiendo esta orquesta en la que solo soy tu abrigo
cuando de toda la tierra,
todo te molesta.

Sigue tú creciendo, tomando alpiste de mi mano
sigue tú, que me quisiste diciendo como a un hermano.
Sigue tú.
Ojala que crezcas libre, de verdad.
Nada hay que más deseo
que tu dicha, por los rincones, por los balcones
de la villa.
Por el patio de tu casa, pasea libre.
Yo no soy más que un inédito cometa.
Peca, siente, vive, ama,
pero no dejes que el elixir de tu vida
se convierta de repente en tus escamas.
No seques el elixir que te rodea,
de ti depende que lo veas o no lo veas.

Yo siempre he amado el pájaro
que bajo tus alas tú ibas creando.
Nunca he querido cortar tus alas,
porque yo, yo lo que quería era tu
pájaro.
Vuela si tienes que volar, y quiere, sólo si tienes que querer
Yo siempre te habré querido
como el pájaro azul que nunca quiso
romper sus alas, bajo el fuego
de nuestro hechizo.

23 de marzo de 2015

El árbol de mi casa

Nunca os he hablado del árbol de mi casa

El árbol de mi casa es un centinela de tronco grueso
Nunca he sabido, a ciencio cierto
si el árbol de mi casa es pino
o es abeto.

El árbol de mi casa da sombra en las tardes de verano
dieron sombra la portería de sus ramas
cuando jugaba con mis hermanos.

Es perenne.
Y no da frutos.

Hace poco un mirlo ha venido a vivir al árbol de mi casa,
tiene un bello canto.
El rey mirlo ahora lo llamo.

El árbol de mi casa espera, también
hacia la luz y hacia la vida
el milagro de la muerte del invierno.

El árbol es testigo de primera mano,
implacable, estático y severo
del viento que devasta nuestros campos.

Lloran sus hojas de aguja
con las lluvias de marzo

¡Oh, árbol! silente guardián de mi letargo
Sólo tú me has arropado en la ventana
cuando te miraba en esas tardes
de domingo, de dolor, de llanto.



19 de marzo de 2015

Aquí matas un perro y te llaman mataperros

La mesa está servida
las cartas, sobre la mesa.
Por tu parte la esperanza está perdida.
Por la mía, la esperanza cobra fuerza.

Te abrazas al vacío y con ello desesperas
piensas que ésta será tu última canción
crees que lo sabes todo, y lo ignoras de veras
porque en el griego antiguo "Sin" es "Con"

No tienes nada, niño rico
¿tan sólo lágrimas en tu colchón?
y en tu cabeza pájaros huérfanos de pico
Que se cagan en la gente desde el balcón

28 de mayo de 2014

A Farewell to Albion

                                            "La melancolía es la felicidad de estar triste" Víctor Hugo

"Chsst-Clack"

Sí...Más o menos así. Así es el ruido que ha hecho la lata cuando la he abierto, antes de desparramar el frío zumo de cebada sobre mi garganta. Holsten Pils, de Hamburgo.
Hoy he salido a comprar cuatro cervezas. Al salir de mi cuarto, que huele a mí, que parece que sus pareces ya exhalan el mismo sudor que mis propios poros, me ha detenido mi vecino. Siempre tiene un absurdo tema de conversación o una pregunta demasiado obvia.

De hecho ahora está interrumpiendo mi escritura. ¿Me habré engordao con los espaguettis? La madre que me parió.

Supongo que habrá que aceptar que me ha tocado vivir con él y ya está. Aunque nunca he tenido gran suerte con mis vecinos, de hecho (excepto los que he elegido yo, esos han sido cojonudos).
El caso es que hoy mi vecino, hasta antes de interrumpirme hace escasos momentos, me ha ofrecido fumar marihuana y le he dicho que no, que tal vez luego si eso. Le he contado mi plan de esta tarde: caminar diez minutos de ida y vuelta hasta el Off Licence, un tipo de ultramarinos de los de toda la vida, pero que aquí en Leicester los suelen regentar emigrantes del Indostán, y comprar unas cervezas. Él me ha ofrecido cerveza, que tenía arriba en la nevera, y yo cortesmente la he rechazado, puesto que el propósito de mi plan era pasear, y no conseguir las cervezas en sí (M C).
Hace tal vez una semana que no vemos el sol radiante aquí. Llueve, y no deja de llover. No es una lluvia que cala, ni es un chaparrón. Es una nube de dimensiones estratosféricas que se deshilacha sobre mi pelo, sobre mi cuello, sobre mis manos. Te golpea y no te hace daño. Como golpeaba a aquel infeliz el viejo débil de traje gris con su paraguas, durante cinco años enteros.
Y esque Inglaterra es un país sin horizonte. Es una lontananza gris, plomiza y pesada, que no alberga ninguna esperanza salvo el verde de las hojas de los árboles, que aquí son enormes (sin embargo son solo verdes en esta época del año).
Ya hace unos 9 meses que llegué aquí, desde ese septiembre que agonizaba, solo, muerto de sueño, y muerto de frío. El caso es que hoy en junio, sigo jodido de frío. Y no sólo de frío físico, del que te curte la cara. Tengo frío también en el alma. Porque este gris infinito, esta monotonía de tejados y ladrillos carabistas, manchados, estas casas que parecen abandonadas a la suerte del tiempo y el hacer de la Pachamama.
La gente de aquí es fuerte, yo creo. Cuando salimos a los pubs nocturnos, mi amigo Chris suele ir en mangas de camisa. Dice que no tiene frío mientras anda. Si se para, adquiere frío. Lluvia, vapor, velocidad. Quizá si se para se dará cuenta de la cruda realidad del gris que le rodea... y también tendrá frío en el alma.
El caso es que he decidido ir por ahí porque estaba cuesta abajo. Mi hastío vital ha decidido guiar mis pasos por donde le eran más cómodos, sin tener en cuenta que luego había que regresar, puesto que aún no quiero morir de frío.
Chimeneas en hileras infinitas hasta que se difuminaban con el homogéneo cielo que por Tutatis, estaba cayendo sobre mi cabeza. Una ambulancia y su sirena, que yo siempre he dicho que aquí están muy altas y molestan, transportando a un infeliz al hospital de al lado de la cárcel. Qué tétrico y qué macabro país...
Un hombre martilleando sin saber que aturde mi cabeza, desde un sótano invisible y lúgubre, a la luz de una vela. Ruido, agua, anonimato. Bebo otro trago de cerveza.
El caso es que hoy creo que me siento triste. Nadie a quien hablar bajo un cielo que te asfixia, y aplasta tu cabeza contra el suelo mojado, recordandote, humillado, tu lluvia en soledad.

Y extrañamente sin embargo, como Víctor Hugo, la disfruto.

Lluvia, Vapor, Velocidad. William Turner (1844)


8 de mayo de 2014

Mayo que mayea demasiado.

Ahora que ya no me ampara
el abrigo del minutero
Ni el baile de la lluvia
Ni estas cuatro paredes. Me desespero
Enemigo de mi
y de mi mente, prisionero.

Ahora me pregunto ¿qué hay de ti?
¿Qué luna te miraba
en las noches solitarias de Abril?
¿Qué dichosa pupila archivó tus andares
bajo el sol de ayer en la Gran Vía?
¿Soy sólo yo o tú también
de esos lunáticos que cuentan los días
y en la dulce tortura de la lentitud
del tiempo, se suicidan?
Me he quedao sin sol, y sólo recuerdo
una palabra: Melancolía

12 de marzo de 2014

Noche en Leicestershire

Se agazapa el zorro en su morada entre las vías
del tren, abandonadas a la natural barbarie
del paso inquebrantable de los días.
Hoy la noche ha venido a visitarle.

La hoz afilada, mortal sonrisa de luna
Ha llegado matando, dejando regueros de sangre.
reflejan su luz en la negra laguna
los diabólicos hechizos de las brujas de Macbeth.

No es lugar ni momento para el débil que tiembla
Es noche de monstruos, conjuros y aquelarres.
No seré yo el que les abra la puerta.

El miedo me agarrota, destruye mis baluartes
Temo a esta noche de sombras entre la niebla,
donde nadie conoce a nadie.

9 de marzo de 2014

La fiebre del invierno antes de su Requiem

Muy pronto.
Aunque llegó en su tiempo el aroma de su piel, y sus poros huecos,
ha pasado todo ahora muy pronto.
He despertado al gallo cuando el sol aún estaba adormecido. He oído a los gorriones cantar demasiado temprano. He visto de una estrella fugaz un amanecer que no me lleva a ningún lado.
La he seguido, y he caído sobre el barro. Esa estrella no guiaba mi destino.

He disparado mi única flecha cuando el sol todavía me cegaba,
y he errado mi objetivo.
He vuelto a escribir una historia que nunca acaba.

Muy pronto he vuelto a los senderos del vino,
al pulso fácil, a apostar y perder mis amarracos.
He puesto un precio irrisorio a mi destino
cegado en el rayo de luz del triunfo de Baco.

Muy pronto he querido fraguar los cimientos de esta obra, para mí apoteósica,
antes de que su propia argamasa se secara.
¿Cómo va a secarse si no hay sol,
si aún soy el fugitivo de sus pestañas?
La fragua, el calor.
Nuestro cuerpo entre dos aguas.

Tan pronto frío y tan azul como la luna del arrabal,
tan pronto cálido y azul como la gota suicida en el cristal.

Muy pronto he apostado en la ruleta de tu boca:
"Croupier, todo al rojo
de estos labios de carmín que me provocan".

Muy pronto he de perder la ilusión y la epseranza,
muy pronto he de cansarme del juego inacabado.
Siento que caduca en mi la voz serena y de templanza
de ese rey que aún no ha sido destronado.
Pero antes de que la certidumbre me atraviese con su lanza
Sigo soñando con estar equivocado...

21 de febrero de 2014

Febrero. Desde Ingalterra. Y con delirio.

Lo que veo. Lo que creo. Necesito un hilo
para comenzar. Incluso estoy haciendo la caligrafía
diferente.
Caligrafía, gramática, ortografía. Limites.

Quiero crear y quiero hacer esta caligrafía
prototipicamente atractiva, bella. Porque
tengo el don. Voy a perfumar lo que tengo


El Perfume.

Lo tengo en mis manos
Tengo su esencia milenaria
el orgasmo de la letra.

Me parece absurda la cima
El orden. Quien soy?
Y que importa?

Soy un segundo anclado en el milenio
soy un kilómetro por hora
soy un segundo en tu lucidez, soy un sueño.
Soy el minuto que nadie valora
antes de que la noche caiga con su empeño
.
Soy el segundo antes de que reine la aurora.

Soy la puta rima que espera un verso
escondida.
Soy la palabra que no quiere ser encontrada.

Soy el silencio de mi alma entre los siglos.

Soy el suicidio,
lo único que le queda a esta persona asesinada.

He muerto por el paso de los años, por
la deshonra, por creer ver que había algo
bello. Por morir antes de hora.

Me han defraudado.
El ultimo hueco vacío
en el revolver del mundo gris
hacia el colorido de mi alma. Hastío.

Mi duda es si falseo en mis recetas
si soy yo quien esto ha escrito
Si alguna vez aclanzaré, si es que tengo, alguna meta
Se que en esta vida soy un fugitivo, un proscrito.

Una palabra al azar
una voz al aire, que no dice
Nada.
Un llano a lo tranquilo, a la paz,
a la esperanza.
Nada.

Hoy me ha mirado una estrella
y no le he dicho nada
Porque nadie va a creer aquí
que las estrellas aman.

Necesitamos bucear
como las tortugas
por debajo de la realidad
que nos ahoga.

Me ahoga la superficie contaminada
el vaivén de los coches
me ahoga el asfalto en la calzada
Y mi alma de colores
en el desierto, desterrada.

Surgiré del agua pura
algún día, pero no hoy
como el dibujo en la acuarela,
estoy en mi mente, pero no estoy.

Efímero:  ese es mi adjetivo.
Si no aguanto mas aquí, Por que alargar mi estancia?
Mis horas pasan sin amor, sin motivo.
Soy el dibujo de un horizonte en la lontananza.

Quiero estar en la niebla
que ya advertía Unamuno
Quiero ser el hombre que no tiembla
al que no le asusta destino alguno.

Caballos salvajes
Y acordes salvajes
Pero a donde van?
Si no hay libertad?
Si, metros después alcanzaran la verja...

Mi vida es la ola.
Soy la cresta cuando los demás
necesitan cresta
Soy la resaca cuando muero
en soledad


Se que puedo ser la mayor ola del mar
Ahora en cada párrafo me desnudo
Pero tengo miedo a creer
que solo actúo.

Que soy un actor que olvido lo que tuvo
Y en realidad tuvo el mundo a sus pies

Espacio y tiempo en su eterno tira-floja
Hoy gana el espacio,
hoy pierde la memoria.
Puedo viajar de Norte a Sur,
Pero no puedo a través de la historia.

El limite es mi condena.
Soy preso en un circulo de un mar de dudas
Yo soy un cobarde, no me atrevo a romper mis cadenas
No me atrevo a sumergirme en la laguna.

Muerte o vida?
La eterna duda.
El desconocimiento es la droga que me inspira
que me da alas, y a la vez me las desnuda
Tirándome al hoyo del olvido, la indiferencia, la ira.

21 años, como si el tiempo fuera contable
días de vida y de existencia
Días de escribir mi historia, hoy imparable
Días de agradecerle a algún dios mi presencia

Pero darse cuenta...
Ahora el tiempo pasa tan deprisa
que es difícil decir: rebaja, frena
cuesta valorar la belleza de una sonrisa
Y aun cuesta morir, rodeado de tanta pena.

Porque existe la vida,
y porque estas tu, nena,
voy a obviar a este lobo estepario,
que desata la rizada melena
Olvidare su devoción al dios de los suicidas
Y seguiré caminando
Hasta que la muerte y su redentor suspiro vengan

19 de febrero de 2014

Desolado

Llueve.
Y sólo son gotas.
Y en el mástil de mi guitarra sólo son notas
y mi corazón muerto en su ritmo calla
Y sin embargo, se mueve.

Y agudo es su tono,
como aguda es la lluvia en mi cristal
como dulce es el agua del manantial
como legítima es la lucha
que no abandono.

Y me llevan sus acordes sin sentido
desde este lugar desconocido, de latón
donde nunca triunfa mi canción
a la otra punta del mar, aún desconocido.

De mi alma errante que vaga sin motivo
entre la niebla gris de rostros forasteros,
huye, del dardo mortal y más certero
que es la vida, de este raciocinio fugitivo.

Huye de la realidad, del número y del archivo,
del que lucha sólo para ser el primero.
Sabe que si sigue ardiendo la pólvora de este reguero
perderá todo su valor el seguir estando vivo.

Me encuentro desolado, como desolada la piel
del animal cazado, por el infame fusil del cazador furtivo.




17 de febrero de 2014

A ti.

A ti.
que me escuchas cuando duermo
que me robas el aliento,
desde un noviembre dulce
en que te conocí.

A ti.
Que aleteas con empeño,
mariposa de mis sueños
todos los deseos
que quiero cumplir.

A ti.
serena e inocente, pura
sólo tú me sacas
del país de la amargura
y cuando caigo en tus brazos,
me vuelvo infantil.

A ti.
Que me arrebatas la razón
que pintas mis nubes de rayos de sol
que añoro en mi cuerpo los tatuajes 
de tus labios carmesí.

A ti.
Poema que imagino y todavía no está escrito
y los bucles de tu pelo, remolino infinito.
Una y mil razones para seguir.

A ti. 
Que cuando despierto sin tu latido
a los dioses si es que existen les maldigo.
Pero vuelves y te miro:
Me das otro motivo para vivir.

A ti. 
Que te canto desde lejos,
que te veo en mis espejos:
el más misterioso secreto
que quiero descubrir.

A ti.
Que te imagino en tu ventana
deseando que mañana,
tus pasos y los míos
vuelvan a coincidir: 

No tengas miedo, que yo cuento las horas
y siempre llega el mes de Abril.
Sólo siempre acuérdate
que cuando pasen los años y su desolación vil
nos alcance. Cuando paren las arenas del tiempo,
Cuando caigamos en manos del infame porvenir
cuando el olvido venza a la memoria
y nadie nos recuerde aquí,
recuerda siempre que estos versos, esta historia,
la escribí pensando en tí.

16 de enero de 2014

Et in Arcadia Ego

¿Qué hay?
Eco
¿Quién hay?
Nadie
¿Quién eres?
El Meteco
¿Qué eres?
Aire

Soy la faramalla que se junta en el otoño
que hace el amor con otras hojas
compartiendo su destino unos segundos,
ingrávida
y al instante, de todas ellas se divorcia.

¿Qué buscas?
Agua.
¿Qué temes?
Traiciones
¿Qué amas?
Nada.
¿Qué sufres?
Tentaciones.

Soy el fuego de un corazón podrido
que llena de hedor las calles del vecindario.
Soy el que comprende en qué se ha convertido
este mundo anónimo, egoísta, estrafalario.

¿Dónde estás?
In Arcadia ego
¿A dónde vas?
No lo sé
¿Cuándo irás?
Sé que no llego
¿Con quién irás?
Con el café de ayer.

Temo y me falta una letra en el verbo.
Temo al día, al sol, a la noche y a sus gatos
Pero, ¿por qué temo, si ya estoy perdido?



Mi pluma dice que vuestros ojos mediocres son ingratos.


12 de enero de 2014

A un olmo seco

A un Olmo seco- Antonio Machado

Al olmo viejo, hendido por el rayo 
y en su mitad podrido, 
con las lluvias de abril y el sol de mayo 
algunas hojas verdes le han salido. 

¡El olmo centenario en la colina 
que lame el Duero! Un musgo amarillento 
le mancha la corteza blanquecina 
al tronco carcomido y polvoriento. 

No será, cual los álamos cantores 
que guardan el camino y la ribera, 
habitado de pardos ruiseñores. 

Ejército de hormigas en hilera 
va trepando por él, y en sus entrañas 
urden sus telas grises las arañas. 

Antes que te derribe, olmo del Duero, 
con su hacha el leñador, y el carpintero 
te convierta en melena de campana, 
lanza de carro o yugo de carreta; 
antes que rojo en el hogar, mañana, 
ardas de alguna mísera caseta, 
al borde de un camino; 
antes que te descuaje un torbellino 
y tronche el soplo de las sierras blancas; 
antes que el río hasta la mar te empuje 
por valles y barrancas, 
olmo, quiero anotar en mi cartera 
la gracia de tu rama verdecida. 
Mi corazón espera 
también, hacia la luz y hacia la vida, 
otro milagro de la primavera.

8 de diciembre de 2013

2 de diciembre de 2013

Un lunes que tropieza

Qué difícil es no tener cerca tu oído
acercar mis labios, y mis manos suavemente
levantar tu pelo y decir todo lo que nunca he dicho.
Será volar sentado, de una forma diferente.

Qué difícil es dormir sin tu latido
qué difícil, sin el calor de tus venas
que me calman como a la bestia del arpa el sonido,
como el elixir de la vida en manos de un alma en pena

Qué difícil cumplir en esta cárcel mi condena
qué difícil debe ser para Romeo su oficio
qué lejos quedan las noches de miradas y de vicio...
quizá hasta ya se ha blanqueado tu piel morena

19 de noviembre de 2013

Que hasta los Beatles te hicieron una canción...

¿Cómo olvidar la laguna estigia de tus ojos?...
donde nací muerto
donde encontré las joyas, el oro,
el ingrávido tesoro de tu corazón abierto

¿Cómo olvidar tu canción?
Preso yo de la inefable prisión,
de los barrotes de tus pestañas;
mirada de fuego candente, pupilas ardientes
que me atrapaban.

Fuego boreal de nieves perpetuas.
Así era su boca,
así eran sus piernas.

Cuando te nombro, oigo Norte,
oigo frío, oigo hierba.
Oigo abrazos perdidos en una
sábana desierta.

Tú, tu brío, tu Tierra,
tu portento, tu aroma,
tu riqueza
Tu belleza del Pirineo,
tus pupilas secas.
Tu pecho de serranía
y tu corta melena.
Tus poemas rotos y la luna llena
el laberinto eterno
de tus trenzas de arena.

Nunca me entregué ni me he apartado
ni me he rendido frente al camino
mas no quisiera saber que he malgastado
la mermelada que en tus labios me sirvió el destino.


                                                                                                          A Julia...


17 de noviembre de 2013

Domingo.


Domingo de ausencias y de albadas tristes.
Domingo de salvas de honor sobre un féretro negro.
Domingo de caída de hojas y alpiste
Domingo de nubes, de rayo y de trueno.

Domingo de verte a color a lo lejos.
Domingo, otra vez que no beso tus manos.
Domingo de verte, otra vez, en blanco y en negro.
Domingo de ex-presos, café americano.

Domingo de amnistía en el de patio del colegio.
Domingo de paz, de angustiosa calma
Domingo de lluvia, y te echo de menos
Domingo de ver otra vez tu mirada
Quebrada en las ruinas de mis rotos espejos.




N.del A.: El verso nº 9 precisa de la siguiente aclaración: La "amnistía en el patio del colegio" debe ser interpretada como la liberación del amor quinceañero que todos hemos sentido alguna vez. Representa su máxima expresión, la libertad que experimenta y por ende, su realización.




1 de noviembre de 2013

Mi pájaro azul

Hay en la alcoba un último rincón al que la luz no llega.
Hace frío y es húmedo este rincón.
Los adoquines de piedra que lo rodean
le dan un aire de sólida compostura.
Pero el hueco aúlla soledad...

Es fuerte sin necesitar su armadura
De hecho, es su armadura quien le hace ser odiado
Porque ningún ser humano querría nunca dormir en ese hueco.
Los viajantes odian las piedras separadas por donde corre el viento
por donde se cuelan, a fuego lento, líquenes y musgos de humedad otoñal.

Hay en la alcoba un último rincón donde habita el olvido.
Alguna vez en mis paseos por la quinta me detuve en este sitio
Y nunca recuerdo nada, y eso que la alcoba me atraia por su nostalgia.

El rincón de la alcoba cada día me cautiva más.
Hace tiempo que no subo, quién sabe si por miedo
quién sabe si por demasiada valentía.

Pero yo se que en el rincón de la alcoba
yace en duermevela la Verdad. Nada existe salvo en aquella alcoba.
Nada.
Y ningún lugar salvo uno puede compararse como portador de la Verdad.

Sólo podemos encontrarla bajo el suelo envejecido,
arropado por las hojas caídas,
muertas tras la quimioterapia
de los árboles de Otoño.


9 de octubre de 2013

La Mala Hora

El día a día de mi vida se podría resumir así:
"Paso 23 horas de felicidad plena, o al menos eso creo yo. Me entretengo, leo libros, descanso, pierdo el tiempo... Hablo con gente, disfruto de los colores del Otoño, admiro las hojas que se dejan llevar por el viento, sin importarles a dónde irán ni con quién se juntarán. Caen de los tilos de New Walk y vuelan hacia quién sabe dónde. Es un espectáculo realmente hermoso. Disfruto también de hablar con la gente, de conocer sus inquietudes y a veces de profundizar en su alma, llegando a sus raíces, aunque como dijo Tolkien, "deep roots are not reached by the frost". No se puede conocer a una persona en su totalidad, todos tenemos un pequeño mundo interior, una caja de Pandora reservada para nosotros mismos. Una hora al día para mi. Y es en esta hora restante de mis días a la que yo llamo "La Mala Hora"; así de paso, rindo tributo al gran Gabriel García Márquez.

Es así que en esta hora "mala", suceden fuertes pensamientos, recuerdos imborrables, nostalgia y una gota de incertidumbre en mi cabeza. Me ocurre casi todos los días, esté donde esté. No importa si estoy en mi hogar, mi segundo hogar, o si estoy tirado en cualquier bar. Eso sí, la Mala Hora siempre llega en Soledad. Y escribo Soledad en mayúsculas porque para mi es un hecho muy importante. Quizá en Soledad es cuando llego a mis más profundas raíces, cuando la escarcha me congela el espíritu. Y es aquí donde empiezan mis dudas. No os lo he dicho antes, pero estoy lejos de casa. Partí hace poco en una nueva aventura, que mucha gente ya ha realizado, y mucha gente realizará después de mi, y quieras que no, la mayoría vuelve sana y salva, aunque seguro que algo han cambiado, para bien o para mal. ¿Qué de original tiene, entonces, que yo esté largando aquí mi historia, si ha sido ya contada en miles de ocasiones por otras lenguas? Supongo que es porque yo quiero darle importancia a mi viaje, sentirme importante, sentirme un héroe. (Qué romántico....)
Quiero sentirme un hidalgo de rocín flaco que parte de casa sin mirar atrás, haciendo el corazón duro, dejando amigos, amores y ambientes, para buscar otros nuevos, para aprender a valerse por si mismo, como debió sentirse el primer hombre que conquistó el Everest, mirando este putrefacto orbe desde las alturas, y sintiéndose, por qué no, el Rey del Mundo. Aunque a mi no me gusta hablar de monarquías, ni de poderes superiores, porque quiero creer que todo el mundo es igual, y quiero creer también que yo realmente pienso así, que mi mente es una utopía "correcta".

¿No lo veis? ¿Habéis entendido algo de todo lo que he escrito? Yo tampoco, y tampoco pienso revisarlo ni reestructurarlo, como hacía Bob Dylan al grabar sus canciones. Iba, las tocaba, y se piraba. Y así ha resultado ser uno de los más prestigiosos cantautores de la Historia. Es que a mí me gustan mucho los cantautores. Seguís sin entenderme, ¿verdad? Es que es esta mala hora, que está a punto de acabar, la que me asalta de dudas, me turba el pensamiento y me hace entrar en un delirio de letras que tengo que escupir como sea.

Tal vez los que me hayáis leído alguna vez pensáis que mis escritos son demasiado oscuros, que tal vez son demasiado negativos, o que siempre estoy quejándome o soy bastante nihilista, y me defrauda día sí y día también la actualidad de la sociedad, que para ser sinceros, entre tú y yo, me la suda bastante últimamente ( y se que no debería ser así, tanto para ser un ciudadano de bien, que se preocupa por su sociedad, o tanto como para ser un joven revolucionario, comprometido políticamente, que rechaza el sistema, y lucha por lo que cree justo). Realmente admiro la figura del revolucionario, me gustaría ser un tipo elocuente, que sabe de qué habla y da razones de mérito para su causa. Pero es que muchas veces pienso que estoy anclado en otro mundo, que yo no se de qué va el tema, que mis cánones no se adaptan a los vuestros. Qué romántico es también sentirse un incomprendido... 

Creo que se va acabando la Mala Hora, aunque nunca se sabe. Es como un viaje de alucinógenos que cuando crees que ya se ha ido, vuelve con más fuerza todavía. ¿Por dónde iba? Ah, sí.
No quería acabar este escrito sin mencionar a todos estos personajes Quijotescos, que admiro, de verdad, profundamente, y que cuando parten en sus aventuras no tienen estos momentos "de bajón" que tengo yo, al menos una vez al día. Porque en mi caso, la distancia que me separa del hogar agrava la duración de la Mala Hora. 

La mayoría de veces que he escrito aquí ha sido durante una Mala Hora. Es, por lo tanto, este portal, nada más que mi retrato de Dorian Gray, donde tiro toda la basura que tengo dentro de mi, los pensamientos negativos, y así puedo afrontar, ligero de equipaje, las otras 23 horas que dura el día. Es bastante PeterPanesco. Porque a veces digo ¡Oh! ¡Ha llegado la Mala Hora! Y voy corriendo a mi escritorio, cojo un papel y un boli, no escucho a nadie, pincho las baladas más tristes que se me ocurran, y escurro mi cerebro, sabiendo que de ahí va a salir tristeza a mogollón, y eso es lo que vende. Imaginad un niño que está cazando mariposas con sus amigos y les manda callar en cuanto divisa una para cazarla, "para que no se escape". Para que no se escape mi tristeza, la guardo en frascos aquí. Así que la mayoría de lo que leáis de mi no serán mas que tarros con fecha de expedición de alguna que otra Mala Hora de mi vida.

Espero que no hayáis comprendido nada de lo que escrito, porque al fin y al cabo lo que busco es ser un incomprendido, un poeta en el aeropuerto, algo que todo el mundo pasa por alto, como un grano de arena en un desierto.

Voy a comer algo de queso...