Se agazapa el zorro en su morada entre las vías
del tren, abandonadas a la natural barbarie
del paso inquebrantable de los días.
Hoy la noche ha venido a visitarle.
La hoz afilada, mortal sonrisa de luna
Ha llegado matando, dejando regueros de sangre.
reflejan su luz en la negra laguna
los diabólicos hechizos de las brujas de Macbeth.
No es lugar ni momento para el débil que tiembla
Es noche de monstruos, conjuros y aquelarres.
No seré yo el que les abra la puerta.
El miedo me agarrota, destruye mis baluartes
Temo a esta noche de sombras entre la niebla,
donde nadie conoce a nadie.
12 de marzo de 2014
9 de marzo de 2014
La fiebre del invierno antes de su Requiem
Muy pronto.
Aunque llegó en su tiempo el aroma de su piel, y sus poros huecos,
ha pasado todo ahora muy pronto.
He despertado al gallo cuando el sol aún estaba adormecido. He oído a los gorriones cantar demasiado temprano. He visto de una estrella fugaz un amanecer que no me lleva a ningún lado.
La he seguido, y he caído sobre el barro. Esa estrella no guiaba mi destino.
He disparado mi única flecha cuando el sol todavía me cegaba,
y he errado mi objetivo.
He vuelto a escribir una historia que nunca acaba.
Muy pronto he vuelto a los senderos del vino,
al pulso fácil, a apostar y perder mis amarracos.
He puesto un precio irrisorio a mi destino
cegado en el rayo de luz del triunfo de Baco.
Muy pronto he querido fraguar los cimientos de esta obra, para mí apoteósica,
antes de que su propia argamasa se secara.
¿Cómo va a secarse si no hay sol,
si aún soy el fugitivo de sus pestañas?
La fragua, el calor.
Nuestro cuerpo entre dos aguas.
Tan pronto frío y tan azul como la luna del arrabal,
tan pronto cálido y azul como la gota suicida en el cristal.
Muy pronto he apostado en la ruleta de tu boca:
"Croupier, todo al rojo
de estos labios de carmín que me provocan".
Muy pronto he de perder la ilusión y la epseranza,
muy pronto he de cansarme del juego inacabado.
Siento que caduca en mi la voz serena y de templanza
de ese rey que aún no ha sido destronado.
Pero antes de que la certidumbre me atraviese con su lanza
Sigo soñando con estar equivocado...
Aunque llegó en su tiempo el aroma de su piel, y sus poros huecos,
ha pasado todo ahora muy pronto.
He despertado al gallo cuando el sol aún estaba adormecido. He oído a los gorriones cantar demasiado temprano. He visto de una estrella fugaz un amanecer que no me lleva a ningún lado.
La he seguido, y he caído sobre el barro. Esa estrella no guiaba mi destino.
He disparado mi única flecha cuando el sol todavía me cegaba,
y he errado mi objetivo.
He vuelto a escribir una historia que nunca acaba.
Muy pronto he vuelto a los senderos del vino,
al pulso fácil, a apostar y perder mis amarracos.
He puesto un precio irrisorio a mi destino
cegado en el rayo de luz del triunfo de Baco.
Muy pronto he querido fraguar los cimientos de esta obra, para mí apoteósica,
antes de que su propia argamasa se secara.
¿Cómo va a secarse si no hay sol,
si aún soy el fugitivo de sus pestañas?
La fragua, el calor.
Nuestro cuerpo entre dos aguas.
Tan pronto frío y tan azul como la luna del arrabal,
tan pronto cálido y azul como la gota suicida en el cristal.
Muy pronto he apostado en la ruleta de tu boca:
"Croupier, todo al rojo
de estos labios de carmín que me provocan".
Muy pronto he de perder la ilusión y la epseranza,
muy pronto he de cansarme del juego inacabado.
Siento que caduca en mi la voz serena y de templanza
de ese rey que aún no ha sido destronado.
Pero antes de que la certidumbre me atraviese con su lanza
Sigo soñando con estar equivocado...
21 de febrero de 2014
Febrero. Desde Ingalterra. Y con delirio.
Lo que veo. Lo que creo. Necesito un hilo
para comenzar. Incluso estoy haciendo la caligrafía
diferente.
Caligrafía, gramática, ortografía. Limites.
Quiero crear y quiero hacer esta caligrafía
prototipicamente atractiva, bella. Porque
tengo el don. Voy a perfumar lo que tengo
El Perfume.
Lo tengo en mis manos
Tengo su esencia milenaria
el orgasmo de la letra.
Me parece absurda la cima
El orden. Quien soy?
Y que importa?
Soy un segundo anclado en el milenio
soy un kilómetro por hora
soy un segundo en tu lucidez, soy un sueño.
Soy el minuto que nadie valora
antes de que la noche caiga con su empeño
.
Soy el segundo antes de que reine la aurora.
Soy la puta rima que espera un verso
escondida.
Soy la palabra que no quiere ser encontrada.
Soy el silencio de mi alma entre los siglos.
Soy el suicidio,
lo único que le queda a esta persona asesinada.
He muerto por el paso de los años, por
la deshonra, por creer ver que había algo
bello. Por morir antes de hora.
Me han defraudado.
El ultimo hueco vacío
en el revolver del mundo gris
hacia el colorido de mi alma. Hastío.
Mi duda es si falseo en mis recetas
si soy yo quien esto ha escrito
Si alguna vez aclanzaré, si es que tengo, alguna meta
Se que en esta vida soy un fugitivo, un proscrito.
Una palabra al azar
una voz al aire, que no dice
Nada.
Un llano a lo tranquilo, a la paz,
a la esperanza.
Nada.
Hoy me ha mirado una estrella
y no le he dicho nada
Porque nadie va a creer aquí
que las estrellas aman.
Necesitamos bucear
como las tortugas
por debajo de la realidad
que nos ahoga.
Me ahoga la superficie contaminada
el vaivén de los coches
me ahoga el asfalto en la calzada
Y mi alma de colores
en el desierto, desterrada.
Surgiré del agua pura
algún día, pero no hoy
como el dibujo en la acuarela,
estoy en mi mente, pero no estoy.
Efímero: ese es mi adjetivo.
Si no aguanto mas aquí, Por que alargar mi estancia?
Mis horas pasan sin amor, sin motivo.
Soy el dibujo de un horizonte en la lontananza.
Quiero estar en la niebla
que ya advertía Unamuno
Quiero ser el hombre que no tiembla
al que no le asusta destino alguno.
Caballos salvajes
Y acordes salvajes
Pero a donde van?
Si no hay libertad?
Si, metros después alcanzaran la verja...
Mi vida es la ola.
Soy la cresta cuando los demás
necesitan cresta
Soy la resaca cuando muero
en soledad
Se que puedo ser la mayor ola del mar
Ahora en cada párrafo me desnudo
Pero tengo miedo a creer
que solo actúo.
Que soy un actor que olvido lo que tuvo
Y en realidad tuvo el mundo a sus pies
Espacio y tiempo en su eterno tira-floja
Hoy gana el espacio,
hoy pierde la memoria.
Puedo viajar de Norte a Sur,
Pero no puedo a través de la historia.
El limite es mi condena.
Soy preso en un circulo de un mar de dudas
Yo soy un cobarde, no me atrevo a romper mis cadenas
No me atrevo a sumergirme en la laguna.
Muerte o vida?
La eterna duda.
El desconocimiento es la droga que me inspira
que me da alas, y a la vez me las desnuda
Tirándome al hoyo del olvido, la indiferencia, la ira.
21 años, como si el tiempo fuera contable
días de vida y de existencia
Días de escribir mi historia, hoy imparable
Días de agradecerle a algún dios mi presencia
Pero darse cuenta...
Ahora el tiempo pasa tan deprisa
que es difícil decir: rebaja, frena
cuesta valorar la belleza de una sonrisa
Y aun cuesta morir, rodeado de tanta pena.
Porque existe la vida,
y porque estas tu, nena,
voy a obviar a este lobo estepario,
que desata la rizada melena
Olvidare su devoción al dios de los suicidas
Y seguiré caminando
Hasta que la muerte y su redentor suspiro vengan
para comenzar. Incluso estoy haciendo la caligrafía
diferente.
Caligrafía, gramática, ortografía. Limites.
Quiero crear y quiero hacer esta caligrafía
prototipicamente atractiva, bella. Porque
tengo el don. Voy a perfumar lo que tengo
El Perfume.
Lo tengo en mis manos
Tengo su esencia milenaria
el orgasmo de la letra.
Me parece absurda la cima
El orden. Quien soy?
Y que importa?
Soy un segundo anclado en el milenio
soy un kilómetro por hora
soy un segundo en tu lucidez, soy un sueño.
Soy el minuto que nadie valora
antes de que la noche caiga con su empeño
.
Soy el segundo antes de que reine la aurora.
Soy la puta rima que espera un verso
escondida.
Soy la palabra que no quiere ser encontrada.
Soy el silencio de mi alma entre los siglos.
Soy el suicidio,
lo único que le queda a esta persona asesinada.
He muerto por el paso de los años, por
la deshonra, por creer ver que había algo
bello. Por morir antes de hora.
Me han defraudado.
El ultimo hueco vacío
en el revolver del mundo gris
hacia el colorido de mi alma. Hastío.
Mi duda es si falseo en mis recetas
si soy yo quien esto ha escrito
Si alguna vez aclanzaré, si es que tengo, alguna meta
Se que en esta vida soy un fugitivo, un proscrito.
Una palabra al azar
una voz al aire, que no dice
Nada.
Un llano a lo tranquilo, a la paz,
a la esperanza.
Nada.
Hoy me ha mirado una estrella
y no le he dicho nada
Porque nadie va a creer aquí
que las estrellas aman.
Necesitamos bucear
como las tortugas
por debajo de la realidad
que nos ahoga.
Me ahoga la superficie contaminada
el vaivén de los coches
me ahoga el asfalto en la calzada
Y mi alma de colores
en el desierto, desterrada.
Surgiré del agua pura
algún día, pero no hoy
como el dibujo en la acuarela,
estoy en mi mente, pero no estoy.
Efímero: ese es mi adjetivo.
Si no aguanto mas aquí, Por que alargar mi estancia?
Mis horas pasan sin amor, sin motivo.
Soy el dibujo de un horizonte en la lontananza.
Quiero estar en la niebla
que ya advertía Unamuno
Quiero ser el hombre que no tiembla
al que no le asusta destino alguno.
Caballos salvajes
Y acordes salvajes
Pero a donde van?
Si no hay libertad?
Si, metros después alcanzaran la verja...
Mi vida es la ola.
Soy la cresta cuando los demás
necesitan cresta
Soy la resaca cuando muero
en soledad
Se que puedo ser la mayor ola del mar
Ahora en cada párrafo me desnudo
Pero tengo miedo a creer
que solo actúo.
Que soy un actor que olvido lo que tuvo
Y en realidad tuvo el mundo a sus pies
Espacio y tiempo en su eterno tira-floja
Hoy gana el espacio,
hoy pierde la memoria.
Puedo viajar de Norte a Sur,
Pero no puedo a través de la historia.
El limite es mi condena.
Soy preso en un circulo de un mar de dudas
Yo soy un cobarde, no me atrevo a romper mis cadenas
No me atrevo a sumergirme en la laguna.
Muerte o vida?
La eterna duda.
El desconocimiento es la droga que me inspira
que me da alas, y a la vez me las desnuda
Tirándome al hoyo del olvido, la indiferencia, la ira.
21 años, como si el tiempo fuera contable
días de vida y de existencia
Días de escribir mi historia, hoy imparable
Días de agradecerle a algún dios mi presencia
Pero darse cuenta...
Ahora el tiempo pasa tan deprisa
que es difícil decir: rebaja, frena
cuesta valorar la belleza de una sonrisa
Y aun cuesta morir, rodeado de tanta pena.
Porque existe la vida,
y porque estas tu, nena,
voy a obviar a este lobo estepario,
que desata la rizada melena
Olvidare su devoción al dios de los suicidas
Y seguiré caminando
Hasta que la muerte y su redentor suspiro vengan
19 de febrero de 2014
Desolado
Llueve.
Y sólo son gotas.
Y en el mástil de mi guitarra sólo son notas
y mi corazón muerto en su ritmo calla
Y sin embargo, se mueve.
Y agudo es su tono,
como aguda es la lluvia en mi cristal
como dulce es el agua del manantial
como legítima es la lucha
que no abandono.
Y me llevan sus acordes sin sentido
desde este lugar desconocido, de latón
donde nunca triunfa mi canción
a la otra punta del mar, aún desconocido.
De mi alma errante que vaga sin motivo
entre la niebla gris de rostros forasteros,
huye, del dardo mortal y más certero
que es la vida, de este raciocinio fugitivo.
Huye de la realidad, del número y del archivo,
del que lucha sólo para ser el primero.
Sabe que si sigue ardiendo la pólvora de este reguero
perderá todo su valor el seguir estando vivo.
Me encuentro desolado, como desolada la piel
del animal cazado, por el infame fusil del cazador furtivo.
Y sólo son gotas.
Y en el mástil de mi guitarra sólo son notas
y mi corazón muerto en su ritmo calla
Y sin embargo, se mueve.
Y agudo es su tono,
como aguda es la lluvia en mi cristal
como dulce es el agua del manantial
como legítima es la lucha
que no abandono.
Y me llevan sus acordes sin sentido
desde este lugar desconocido, de latón
donde nunca triunfa mi canción
a la otra punta del mar, aún desconocido.
De mi alma errante que vaga sin motivo
entre la niebla gris de rostros forasteros,
huye, del dardo mortal y más certero
que es la vida, de este raciocinio fugitivo.
Huye de la realidad, del número y del archivo,
del que lucha sólo para ser el primero.
Sabe que si sigue ardiendo la pólvora de este reguero
perderá todo su valor el seguir estando vivo.
Me encuentro desolado, como desolada la piel
del animal cazado, por el infame fusil del cazador furtivo.
17 de febrero de 2014
A ti.
A ti.
que me escuchas cuando duermo
que me robas el aliento,
desde un noviembre dulce
en que te conocí.
A ti.
Que aleteas con empeño,
mariposa de mis sueños
todos los deseos
que quiero cumplir.
A ti.
serena e inocente, pura
sólo tú me sacas
del país de la amargura
y cuando caigo en tus brazos,
me vuelvo infantil.
A ti.
Que me arrebatas la razón
que pintas mis nubes de rayos de sol
que añoro en mi cuerpo los tatuajes
de tus labios carmesí.
A ti.
Poema que imagino y todavía no está escrito
y los bucles de tu pelo, remolino infinito.
Una y mil razones para seguir.
A ti.
Que cuando despierto sin tu latido
a los dioses si es que existen les maldigo.
Pero vuelves y te miro:
Me das otro motivo para vivir.
A ti.
Que te canto desde lejos,
que te veo en mis espejos:
el más misterioso secreto
que quiero descubrir.
A ti.
Que te imagino en tu ventana
deseando que mañana,
tus pasos y los míos
vuelvan a coincidir:
No tengas miedo, que yo cuento las horas
y siempre llega el mes de Abril.
Sólo siempre acuérdate
que cuando pasen los años y su desolación vil
nos alcance. Cuando paren las arenas del tiempo,
Cuando caigamos en manos del infame porvenir
cuando el olvido venza a la memoria
y nadie nos recuerde aquí,
recuerda siempre que estos versos, esta historia,
la escribí pensando en tí.
16 de enero de 2014
Et in Arcadia Ego
¿Qué hay?
Eco
¿Quién hay?
Nadie
¿Quién eres?
El Meteco
¿Qué eres?
Aire
Soy la faramalla que se junta en el otoño
que hace el amor con otras hojas
compartiendo su destino unos segundos,
ingrávida
y al instante, de todas ellas se divorcia.
¿Qué buscas?
Agua.
¿Qué temes?
Traiciones
¿Qué amas?
Nada.
¿Qué sufres?
Tentaciones.
Soy el fuego de un corazón podrido
que llena de hedor las calles del vecindario.
Soy el que comprende en qué se ha convertido
este mundo anónimo, egoísta, estrafalario.
¿Dónde estás?
In Arcadia ego
¿A dónde vas?
No lo sé
¿Cuándo irás?
Sé que no llego
¿Con quién irás?
Con el café de ayer.
Temo y me falta una letra en el verbo.
Temo al día, al sol, a la noche y a sus gatos
Pero, ¿por qué temo, si ya estoy perdido?
Mi pluma dice que vuestros ojos mediocres son ingratos.
Eco
¿Quién hay?
Nadie
¿Quién eres?
El Meteco
¿Qué eres?
Aire
Soy la faramalla que se junta en el otoño
que hace el amor con otras hojas
compartiendo su destino unos segundos,
ingrávida
y al instante, de todas ellas se divorcia.
¿Qué buscas?
Agua.
¿Qué temes?
Traiciones
¿Qué amas?
Nada.
¿Qué sufres?
Tentaciones.
Soy el fuego de un corazón podrido
que llena de hedor las calles del vecindario.
Soy el que comprende en qué se ha convertido
este mundo anónimo, egoísta, estrafalario.
¿Dónde estás?
In Arcadia ego
¿A dónde vas?
No lo sé
¿Cuándo irás?
Sé que no llego
¿Con quién irás?
Con el café de ayer.
Temo y me falta una letra en el verbo.
Temo al día, al sol, a la noche y a sus gatos
Pero, ¿por qué temo, si ya estoy perdido?
Mi pluma dice que vuestros ojos mediocres son ingratos.
12 de enero de 2014
A un olmo seco
A un Olmo seco- Antonio Machado
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
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