22 de febrero de 2012

Quién fuera

Por todas ellas un verso he escrito
Por cada historia una lágrima he derramado.
Vierto mis segundos en rincones malditos
y me lamento por todos los besos que no he dado,
por los te quieros que he callado.

Traigo conmigo todo lo que no he encontrado
vagando en la caverna de mi alma sobrevivo
buscando la antorcha en el hueco olvidado
para liberarme de esta prisión que me tiene cautivo
tu mirada, mi primer motivo.

Y me mareo por las barras de los jueves
donde muchas noches pierdo las maneras
y me digo "a ver si hoy te atreves"
a dejar lo que no quieras que fueras
pero, que aunque no quieras,
eres.

10 de febrero de 2012

La mala suerte

Sientes que hay días en que es mejor no levantarse de la cama. El frío revuelve tu melena mientras tú intentas ignorar la cantidad de hechos importantes que acaecen dicho día.
Fallas a la hora de dormir, alteras tu biorritmo y dejas pasar las horas, como aquel vagabundo que ignora el horario de los andenes, dejando pasar largas colas, y muchos trenes.
Adquiere todo desde entonces una locución de malos acontecimientos, pues ellos nunca han de venir solos.
Acudes a tu examen, crees que lo llevas mal, y lo llevas mal, pues has trabajado menos de lo que deberías, y lo sabes.
Aún así pruebas suerte, la suerte del necio que hace creer que eres superior a los demás.
Pero hoy no.
Orgulloso de tí entregas los folios tal y como te los han entregado, sin un borrón de tinta que ensucie la perfección de la impresora.
Con todo sigues justificándote con argumentos infames, que no son propios de tu persona, o de al menos, de aquella persona que algún día desearías llegar a ser.

Te has estancado en un fango peligroso, donde no hay punto de retorno, y las diversas opciones de continuar te abruman, sin dejarte decidir por fin cuál será tu única, la verdadera salida.

No sabes quién eres, ni qué pretendes; sabes que tienes potencial para hacer lo que deseas, pero algo no funciona bien. Quizá este mandil te venga un poco grande, aunque esa es la excusa fácil.
Luchar por lo que uno quiere suena heróico, épico. Pero quizá esa lucha haya sido abandonada hace tiempo, o al menos, restada la importancia que tenía al principio.

Una nueva brújula tu vida necesita, eso es evidente. Es posible que hayas dejado pasar buenas ofertas en esta compra, aunque quizá no se hayan agotado del todo...
Debes aprovechar más estos momentos.

Pero tus territorios están sembrados de dudas.
¿Se resolverán algún día?
Si existe un Dios, quizá conozca la respuesta

30 de enero de 2012

No se mañana, se de hoy

Escuchar otra vez esa maldita canción
sería volver de nuevo al fallo positivo.
Dejar de acostarme al lado izquierdo
y de susurrar versos a la luna.

Cada vez que algo nuevo asoma el umbral
de la cordura de mi mente
se asemeja a algo ya escrito ya dicho
ya pensado por otros previamente

El diluvio amenaza con no llegar al cauce
del río que moribundo asoma
sus orillas vegetales para ver que hay más allá
de su eterno discurrir.

No queda agua en estos lares
vacíos, agotados, huecos
de un genio que los despierte

20 de enero de 2012

Mis temores

Él no teme a la soledad. Camina por las aceras, las cree suyas, y se detiene a saludar a cualquiera que se tercie. No es enemigo de nadie y amigo de mucha gente, aunque mira con recelo las caras de aquellos que sabe serían capaz de apuñalarle la espalda a la vuelta de la esquina.

No teme al frío, es más, lo aprecia como ente renegado y objeto de odio, y se abriga en su gélido abrazo. Él es capaz de detener los segundos, saboreándolos antes de que se derritan y se olviden para siempre en las memorias de los viajeros.

No tiene un domicilio fijo, aunque le cuesta hacer de su noctámbulo hábitat un acogedor hogar. Pero nunca olvida de dónde vino, ni olvida a los suyos.

Él ama muchas cosas, pero sobre todo ama la música. Le gusta notar el mástil de una guitarra deslizándose entre sus dedos, y sentirse en armonía con las notas que crea. En especial, le gusta sentir la melodía dentro de sí, a altas horas de la madrugada, con el silencio puro de la noche helada, alentado bajo el triste halo de una farola.

Él también ha amado y ama a muchas mujeres. Le gusta saber de ellas, estudiar sus inquietudes, y ayudarlas en sus dificultades. Cada canción le recuerda a una de sus amigas, y cada canción es especial. Como ven, todo lo que él ama está en relación. Él siente que su corazón es alegre e irradia alegría, y eso supone una gran cantidad de amor que regalar. Pero él no es egoísta y prefiere compartirlo mejor que guardárselo todo para sí.
Tampoco es especialmente bueno en nada, pero procura saber un poco de todo. Quizá le juzguen por "el que mucho abarca poco aprieta", pero a él nunca le importó lo que otras lenguas pudieran escupir acerca de él.

Intenta alegrar el día a aquellos que amanecen con caras largas. No suele pedir nada a cambio de lo que da, y eso produce en él, de vez en cuando, una sensación de abatimiento, como un ave herida de un flechazo.

Él no ha encontrado todavía su camino, ni está preocupado por ello en demasía. Quizá sea un ingenuo, o un irresponsable, pero le gusta caminar por el sendero que le está guiando hasta el momento. ¿Qué a dónde le llevará? Sólo los sabios de las montañas conocen la respuesta a su destino.

Nunca trata de obrar mal, y si alguna vez se equivoca, es porque se ha dejado llevar por las ninfas del deseo, la alegría, el placer o la avaricia, aunque él sabe arrepentirse y nunca esconde la palabra del perdón.

La verdad es su emblema y ha aprendido a usarla como su mejor arma, afilada frente a las mentiras de los demás.

No trata más que disfrutar de estas vacaciones que la muerte le ha concedido, hacer amigos y descubrir enemigos, debido a su devoción hacia el ser humano. Confía en las personas hasta que no le demuestren lo contrario, lo que le ha llevado muchas veces a sufrir un revés.

Él vive feliz, y lleva su ritmo. Está acompasado con el vaivén de las mareas y el susurro de los bosques.
Él no os olvida, nunca lo hará.

7 de diciembre de 2011

Hoy sí.

Siento que las brújulas comienzan a atinar en el camino
Ya no me pierdo en los mapas,
ahora todo está en su sitio.

Los puntos cardinales se han fijado
ahora mis metas se parecen a lo que algún día creí que eran claras.
Sé que cánones seguir...
O al menos eso intento....

Ahora comprendo
que mis polos no son opuestos
y que si un día lo parecieron
sólo fue por el ofuscado viento
de un día nublado, arisco y pétreo.

Pero el Sol ha resurgido, y ha iluminado
de nuevo los tejados.
El vigía marca nuevo rumbo
en la ruta hacia el dorado.

Aunque tropecemos con piedras en el camino,
debemos apreciar los peligros superados
y levantarnos y pensar en nuestros compañeros
que cayeron, y que algunos ya han olvidado.

Hoy he vuelto a rugir
como el león herido,
como el rey destronado

y volveré para haceros sentir
todo eso
que mi ausencia os ha robado...

Por vosotros...

3 de diciembre de 2011

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.
                                                                                                                   Konstantinos Kavafis

28 de noviembre de 2011

Autocrítica

Llevo 19 años dejando huellas en este mundo, y quizá nunca me haya parado en seco, detenido mis pasos, mirar atrás, respirar hondo y hacer balance.
Aunque tal vez este escrito no se refiera a todo el periodo de mi vida, sino más bien a lo que concierne los últimos cuatro años.
Es posible que el hecho de que hoy me pare a pensar, comience a leer un libro nuevo, y me replantee mis actos, venga marcado por esta retahíla de años que llevo desde que una chica seductora y embriagadora y yo nos conocimos por primera vez.
Mis amigos la habían conocido ya en su eterna juventud y su prematuridad para hacer cosas que, a mi juicio, (o el juicio que mis padres quisieran que tuviera) no nos concernían todavía.
Así que en ese aspecto me retrasé en conocer a esta musa alcoholizadora que todos (o casi todos) probamos, al menos, una vez en la vida, cayendo en sus infames garras y acercándonos a la locura; a obrar acciones que no nos son propias, a envalentonarnos y así plantarle el beso a la chica que nos gusta.

Esta serie de borracheras que me acompañaban los sábados, ahora lo hacen jueves sí jueves también, sábados e incluso viernes. Como ya dije en la entrada "De mi final", no sé si lo estaremos haciendo bien, (plural mayestático, pues este escrito es autocrítico); personalmente, creo que no.

Desde esta maloliente pocilga a la que intento llamar "casa" pues es donde duermo desde hace dos años, intento transmitir mi bajo estado de emoción o interés por cualquier cosa, cayendo en el remolino de la vida fácil y del noctambulismo.

Quizá haya cambiado. Sé que hace un tiempo dijo el periódico que habían hallado muerto al niño que yo fui.
No sé si sigo las pautas que más o menos desde arriba pretendieran que siguiera, espero, en el fondo que sí.
Últimamente me veo una persona arrogante y susceptible, que cultiva poco la senda que conduce al huerto de sus amigos,  y quizá algún día esa maleza me impida encontrar el camino.

Hoy ha sido un día de inflexión. Pretendo abrir mis fronteras, expandirme y purificar mi alma. Por ello me he cogido un libro en la biblioteca. No es una medida extrema, y quizá algunos penséis que es inútil pero cada grano de arena, cada mínima aportación, hará que me sienta mejor de como estoy ahora. Hacía mucho que no leía, y tengo ganas de volver a coger ese vicio de las palabras impresas en papel viejo, roído, amarillo.
No tanto ordenador.

Hoy escribo la primera autocrítica de mi vida, la cual de momento está suspendida, o rozando el aprobado suficiente.
Pero prometo remontar el vuelo.

"Los que obran bien son los únicos que pueden aspirar en la vida a la felicidad" Aristóteles