Escuchar otra vez esa maldita canción
sería volver de nuevo al fallo positivo.
Dejar de acostarme al lado izquierdo
y de susurrar versos a la luna.
Cada vez que algo nuevo asoma el umbral
de la cordura de mi mente
se asemeja a algo ya escrito ya dicho
ya pensado por otros previamente
El diluvio amenaza con no llegar al cauce
del río que moribundo asoma
sus orillas vegetales para ver que hay más allá
de su eterno discurrir.
No queda agua en estos lares
vacíos, agotados, huecos
de un genio que los despierte
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