10 de diciembre de 2012

Walt Whitman: ¡Oh!, mi yo. ¡Oh!, vida



¡Oh, mi yo! ¡Oh, vida!, de sus preguntas que vuelven,
Del desfile interminable de los desleales, de las
ciudades llenas de necios,
De mí mismo, que me reprocho siempre (pues,
¿quién es más necio que yo, ni más desleal?),
De los ojos que en vano ansían la luz, de los objetos
despreciables, de la lucha siempre renovada,
De los malos resultados de todo, de las multitudes
afanosas y sórdidas que me rodean,
De los años vacíos e inútiles de los demás, yo
entrelazado con los demás,
La pregunta, ¡oh, mi yo!, la pregunta triste que
vuelve - ¿qué de bueno hay en medio de estas
cosas, oh, mi yo, oh, vida?
Respuesta
Que estás aquí - que existen la vida y la identidad,
Que prosigue el poderoso drama, y que puedes
contribuir con un verso.

                                                                                              Walt Whitman

6 de diciembre de 2012

Francis Cabrel

Hoy voy a intentar traducir una letra del cantante francés Francis Cabrel, un héroe romántico que enamora con sus acordes.
Nunca lo he hecho antes, pero espero que salga bien. La canción se titula "Je t'aimais, je t'aime et je t'aimerai" que traducido al castellano quiere decir "Te amé, te amo y te amaré".

La "Parole" (o letra, en francés) original es así:

Mon enfant nue sur les galets
Le vent dans tes cheveux défaits
Comme un printemps sur mon trajet
Un diamant tombé d'un coffret
Seule la lumière pourrait
Défaire nos repères secrets
Où mes doigts pris sur tes poignets
Je t'aimais, je t'aime et je t'aimerai
Et quoique tu fasses
L'amour est partout où tu regardes
Dans les moindres recoins de l'espace
Dans le moindre rêve où tu t'attardes
L'amour comme s'il en pleuvait
Nu sur les galets

Le ciel prétend qu'il te connaît
Il est si beau c'est sûrement vrai
Lui qui ne s'approche jamais
Je l'ai vu pris dans tes filets
Le monde a tellement de regrets
Tellement de choses qu'on promet
Une seule pour laquelle je suis fait
Je t'aimais, je t'aime et je t'aimerai
Et quoique tu fasses
L'amour est partout où tu regardes
Dans les moindres recoins de l'espace
Dans le moindre rêve où tu t'attardes
L'amour comme s'il en pleuvait
Nu sur les galets

On s'envolera du même quai
Les yeux dans les mêmes reflets
Pour cette vie et celle d'après
Tu seras mon unique projet
Je m'en irai poser tes portraits
À tous les plafonds de tous les palais
Sur tous les murs que je trouverai
Et juste en dessous, j'écrirai
Que seule la lumière pourrait...
Et mes doigts pris sur tes poignets
Je t'aimais, je t'aime et je t'aimerai


Y una traducción un poco libre sería así:

"Mi niño desnudo sobre los guijarros
el viento sobre tus cabellos deshechos
como una primavera sobre mi trayecto,
un diamante caído de un cofre.
Solamente la luz podría
deshacer nuestras señas secretas,
donde mis dedos cogen tus puños.
Te amé, te amo y te amaré.
Y hagas lo que hagas,
el amor está por todas partes donde tú miras,
en los recovecos menores del espacio, 
en el menor sueño en que retrasas
el amor como si hubiera llovido,
desnudo sobre los guijarros.

El cielo presume de que te conoce. 
Es tan hermoso, seguramente es verdadero
A él, que nunca se acerca
lo he visto atrapado en tus redes.
El mundo tiene tantas añoranzas
de tantas cosas que prometemos...
Solamente una, por la cual yo he sido hecho:
te amé, te amo y te amaré.

Y hagas lo que hagas,
el amor está por todas partes donde tú miras,
en los recovecos menores del espacio, 
en el menor sueño en que retrasas
el amor como si hubiera llovido,
desnudo sobre los guijarros.

Y volarán de los mismos muelles
los ojos en los mismos reflejos
para esta vida y la de después
tú serás mi único proyecto.
Me iré a poner todos tus retratos
en todos los techos de todos los palacios,
sobre todos los muros que encuentre.
Y justo debajo escribiré
que sólo la luz podría...
y mis dedos sobre tus puños...
Te amé, te amo y te amaré.


Hermoso, ¿verdad?

15 de noviembre de 2012

A Maese Aráez el bajista

Cuando esta tierra no era maldita
hubo días enteros, llenos de sol y de agua
en los que mis pasos, inconscientes
llegaban moribundos a tu plaza.

Fue en esos días de Otoño
cuando sonaba una guitarra
en tardes de absurdos monólogos
en los que tu voz me tocaba.

Era en esas noches de taberna
que duraban hasta el alba
cuando trepábamos al árbol
a escuchar al gallo y su balada.

Era todo aquello tan nuestro
que no hacía falta espada
pues tampoco había enemigos
con los que librar batalla.

Pero hoy es todo desierto,
mucho hace que no hay agua
ni nube que empape esta tierra
ni siquiera un Dios para ampararla.

Y ya no existen esos días
en los que encuentro tu cara
cómo sería eso posible
yo aquí y tú en Finlandia

Juro sobre mi bandera
Oh, labrador de bonanzas:
Reiremos juntos de nuevo.
Gracias a nuestras semejanzas
Encontraré siempre un amigo allá donde tú vayas.

3 de noviembre de 2012

Ilargia

Tú y yo.
Otra vez.
Vuelvo a beber contigo, la misma botella, en la misma barra. El ámbar de las dos acaba fundiéndose con la negra encimera que las aguarda. Y si tus dudas se disiparan, otro gallo cantaría...
Aunque soporto tus dudas. Y siempre respeto tu mente...

Hoy huele a una llovizna pronta del mes de Noviembre cuando, inexpertos e inocentes de nosotros, volvemos a la calle a protagonizar lo que el asfalto años después escupirá a los pobres inocentes transeúntes del olvido de nuestras mismas calles.

Quién sabe... pudieran ser nuestros sobrinos.

Sólo pienso que, lo que nos podría haber deparado un mañana esperanzador, se desvanece a esta hora, pronta, preludio del alba, derrumbando los cimientos de todo aquello en lo que quisimos creer, donde quisimos crecer, donde amáramos tal vez.

Hoy hay olas en los baldíos de mi tierra, el los yermos de mis enredaderas y en mi corazón apoteósico de andares sin sentido, de rumbas sin final, de orgullos malheridos.

Hoy reflexiono todos los pasos que he dado, y miro al cielo...... Y soy consciente de que me han descubierto.

No ha sido la policía, ni los bomberos, no me han encontrado ni siquiera tus "tequieros".

Esta noche me ha sorprendido un ente inesperado, un cuerpo incandescente, eterno, moderado e imprescindible.

Hoy me ha sorprendido la Luna.

Luna es la esfera perfecta.
Un halo de luz implacable, sonoro y profundo, que resiste a pintar un firmamento nocturno con un manto negro, como de funeral.
Luna es el blanco de cada noche, que eclipsa las miles de farolas de Manhattan cuando los músicos arrabaleros del jazz salen a la calle, orando a su musa preferida, aquella que pueda ser llena o creciente, según al Dios que está allí arriba le parezca.

Luna es el cometa que guía a los viandantes sin rumbo, sin patria y sin destino, pero que han sucumbido al encanto de la madre Selene para que les guíe en sus affaires personales.

Luna es el astro, por excelencia, de los enamorados. Luna manda en cada instante preciso, exacto, que el chico bese a la inquieta rubia a los pies de su cama, tras una noche de arena compartida bajo la luz de los fuegos artificiales. Luna ha guiado a nobles caballeros al hemisferio de la locura, donde ellos no han sabido más que comprender las directrices de sus venas, que, carentes de todo Rey, campeaban a sus anchas sobre las mentes de los nobles. Les obligaban a matar y morir por sus princesas, y puede que nunca más vuelvan a cortejarlas. Pero mereció la pena.

Luna también es la culpable de que cientos de miles de gatos arrabaleros aúllen al compás, cien mil destellos de música, en una solitaria calle de Montparnasse, donde todo el mundo al menos una vez debería ir; donde a la hora del despertar los poetas, se marchan a dormir.

Luna da valor a los amantes a dar su paso en falso para que la próxima concubina caiga en sus brazos. Si no fuera por ella, poca vida quedaría antes de que la raza humana se extinguiera.

Y siempre ahí, robándole besos a las chicas y ofreciendo versos gratuitos a los poetas, la modelo infinita, la que siempre acude a las Ventas.

Luna ha sido siempre testigo, aunque no nos damos cuenta, de todo lo que hemos sido, de todo lo que hemos vivido, de todo lo que hemos amado.

Luna siempre ha estado ahí, cautelosa, vigilante, testigo de cómo poco a poco la Humanidad ha ido destrozando...civilización tras civilización...
cómo ha ido destruyendo el ser Humano...
 la Tierra.


31 de octubre de 2012

The King's Speech


Estamos en el último momento del año. La última etapa del ciclista, el último partido del Europeo. Quizá hoy se arranque la última de las sonrisas de muchos de nosotros juntos, aunque me alegra saber que hoy también será dibujada la primera sonrisa de este fatídico mes de junio, que hoy comienza y se presenta, para todos nosotros, como un Tourmalet o un Olimpo que escalar con sólo la ayuda de lapiceros y papel.

Hoy miramos al frente profesionalmente afrontando lo que vendrá, pero me gustaría volver junto con todos vosotros la mirada a un pasado muy cercano, y seguro que como yo os acordáis de todos estos buenosrollos y buenos momentos que hemos mantenido desde Septiembre como Segunda Promoción: algunos camareros inexpertos se dejaron ver en Noviembre, pero que luego demostraron ser los más hábiles imitadores de los mejores músicos fallecidos, dejando boquiabierto al senado romano del mes de mayo.

Disfrutad de la noche, dejaros llevar, pedir otra copa y otra más, y lleguemos del brazo de nuestro compañero a casa, a disfrutar de un merecido descanso.

 Así que me gustaría levantar mi copa y brindar por todo ello, por este momento irrepetible, porque nunca seremos más grandes de lo que somos ahora, o al menos este año. Sois irrepetibles, antes éramos inmortales. Esta noche somos eternos.

A vuestra Salud.

El Desarmado


No basta con ser soldado en el frente
Ni basta con luchar hasta el hastío
Si digo cuando estás al lado mío
Que tú me has desarmado fácilmente

Sin escudo ni espada este demente
Se enfrenta a tus abismos cual navío
Que al alba zarpa al mar con el rocío
Y de su dura derrota es consciente

Su capitán armado de locura
ha rajado el pendón de su bandera
y ha muerto en el barco con bravura.

De mi vida, ya nada es lo que era
si puedo recordar esa hermosura
de tus ojos de Virgen prisionera.

5 de octubre de 2012

La gravedad



Tenía un texto para escribirte, pero se ha desvanecido.
Voy a intentarlo recuperar, pero la hora y mi estado no acompañan.

Tenía que ver con la gravedad. 
La gravedad es una fuerza que atrae, que nos impide emanciparnos de todo aquello que nos ata, nada puede escaparse a esta fuerza del destino. Y tú, feligresa del destino como yo, comprenderás que no somos más que veletas que giran en la dirección de esta fuerza poderosa e invencible, y que todo nos conlleva al vacío, y al porvenir, como esa fruta que cae cuando ya ha madurado, de la rama del árbol.

No obstante sabemos que existe una fuerza de voluntad que es capaz de hacer frente a la gravedad. Tú puedes coger una manzana en el punto álgido de su maduración, puedes desprenderla del árbol que la cobija, pero... ¿será demasiado pronto? Nadie lo sabe...
Más que palabras son todas estas teorías.
Si algún día yo debiera coger una fruta, no sé en qué primavera, en qué equinoccio del amor la cogería.

Lo que sí que tengo que decir aparte de todas estas teorías es algo que tiene que ver con tú y yo. 
Primero partiremos de la sentencia de que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad. Me disculpo ante esto, pero yo no soy ningún niño.
Así que he de decirte lo siguiente:

Veinte años no son lo suficientes como para saber algo de la vida y mucho menos del amor. Lo que sí quería decirte es que si alguna vez me he enamorado un poco, creo que ha sido contigo. Te he querido y te quiero querer, pero no quiero coger la fruta en el momento equivocado.

En segundo lugar, te pido disculpas por este mensaje, pero creo que es necesario. No sé en qué momento tendré valor para besarte otra vez, para sentir de nuevo, para quererte tal vez.
Tampoco quiero saber qué pasará... el cúmulo de incertidumbres que hay en mi cabeza me abruma.
Pero tengo claro que quiero seguir teniéndote en mi vida como siempre, y compartir contigo cosas como nunca (que ya es hora).

Lo siento, de nuevo, por si esto te hace pensar demasiado o te comes la cabeza. Pero tengo ganas de decirte todo esto. 

Firmado: Un amigo desahogado.
Un beso.