Volvemos, de vez en cuando, a aquellas edades en lo que prima lo absurdo, la mente se deshilacha en pensamientos absurdos, que no tienen sentido, pero que satisfacen todo lo que nuestro organismo desea.
Es en aquellos años locos cuando una canción, un verso,una conversación banal, una turbia mirada en el espejo, el inesperado descubrimiento de lo que tuviste ante tus ojos durante tantos años, y pasó desapercibido, pero que ahora vuelve a brillar, como un tesoro medio oculto bajo la arena del mar que brilla al darle el sol del ocaso... Todas estas sensaciones son capaces de hacerte sentir lleno, realizado, completo, satisfecho. En definitiva te sientes vivo.
Tan pronto como vino, la ola se va. Y todo vuelve a ser gris. La cercanía de la imagen queda ahora difuminada cual si de un espejismo se tratase...
Ilusión es un concepto asociado a unas leyes no fijadas que son capaces de crecer con la velocidad de un álamo, y de ser taladas de repente como las grandes secuoyas norteamericanas. Se desbarajusta en un soplido todo aquello que tanto tiempo ha costado crear.
No sé que será de todo este girón de nubes que amenaza desde hace un tiempo... Nunca he sabido intepretar la doble dirección de las palabras. Espero que todo salga según lo previsto, y vuelvan a sonar esas canciones de los 15 años, las tardes de primavera, y que nada se rija bajo la batuta de ningún maestro, que surja la melodía como por arte de magia. Así han de ser las cosas, tan bonitas como improvisadas...
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