De que llevo varios años
queriéndote en silencio.
13 de agosto de 2013
30 de julio de 2013
"Confieso" que he vivido.
Otra vez esta página en blanco que me llama.
Otra vez que no tengo clara la respuesta.
Otra noche escupiendo trozos de techo
y otra puerta que vuelvo a dejar abierta.
Muchas veces me pregunto,
a la hora en que las estrellas trabajan
si todo lo que he vivido
no es más que mi reflejo en la ventana.
Es verdad. No tengo pruebas que me digan
si alguna vez tus dedos de pianista
me rozaron la melena con ternura
o si sólo fue esta bruma que ahora me despista.
Se desvanecen mis recuerdos, uno a uno
ardiendo como la mecha de mi vela
se deshilachan los hilos de mi memoria
como un lienzo de verdades que desvela.
Y me sorprendo a mi mismo otra vez
preguntándome el por qué de esta reyerta
cuando temo que cada noche ese viento
de un golpe, cierre todas mis puertas.
Otra vez que no tengo clara la respuesta.
Otra noche escupiendo trozos de techo
y otra puerta que vuelvo a dejar abierta.
Muchas veces me pregunto,
a la hora en que las estrellas trabajan
si todo lo que he vivido
no es más que mi reflejo en la ventana.
Es verdad. No tengo pruebas que me digan
si alguna vez tus dedos de pianista
me rozaron la melena con ternura
o si sólo fue esta bruma que ahora me despista.
Se desvanecen mis recuerdos, uno a uno
ardiendo como la mecha de mi vela
se deshilachan los hilos de mi memoria
como un lienzo de verdades que desvela.
Y me sorprendo a mi mismo otra vez
preguntándome el por qué de esta reyerta
cuando temo que cada noche ese viento
de un golpe, cierre todas mis puertas.
10 de junio de 2013
Lágrimas Heladas
A la luz de una vela,
la música tranquila
Pongo fin a un día terco
en el que acabo ahogado en tus pupilas.
Me conformo con mirarte
sólo a través del rayo de luna
afilado, como afiladas son tus lágrimas
que se clavan en mi pecho, una por una.
Te debo una canción y diez minutos
de besos robados por segundos criminales
¿Por qué no contaron con nosotros
el destino y los dioses al trazar nuestros planes?
Si hay justicia, que nos devuelvan
el tiempo que hoy nos falta.
la música tranquila
Pongo fin a un día terco
en el que acabo ahogado en tus pupilas.
Me conformo con mirarte
sólo a través del rayo de luna
afilado, como afiladas son tus lágrimas
que se clavan en mi pecho, una por una.
Te debo una canción y diez minutos
de besos robados por segundos criminales
¿Por qué no contaron con nosotros
el destino y los dioses al trazar nuestros planes?
Si hay justicia, que nos devuelvan
el tiempo que hoy nos falta.
27 de mayo de 2013
Saturno devorando a sus hijos.
Aprendiendo...
Por Jorge Luís Borges
Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar
un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa
seguridad, y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus
derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en
el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen
una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así
que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le
traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno
realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que
tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender
cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu
soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por
ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir
lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas
grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la
amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por
aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o
temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del
mañana es demasiado incierto para hacer planes.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al
final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento
que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente
a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que
extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene
ningún sentido.
Pero desafortunadamente, solo con el tiempo...
29 de abril de 2013
Qué bonito es soñar.
Es entonces cuando crees que sí,
que todas las canciones fueron escritas para ti
para cada momento
para el cruce de miradas
para ese breve instante de amor sin freno.
que todas las canciones fueron escritas para ti
para cada momento
para el cruce de miradas
para ese breve instante de amor sin freno.
23 de abril de 2013
Cicerón en la ruta hacia la Gloria, ¿dónde estás?
En realidad no sé qué hago aquí dando consejos,
si luego soy yo el primero que no sabe lo que anhela:
ser un hombre hecho a sí mismo, que se reconoce en los espejos,
que deja de lado el orgullo, y pretende dejar huella.
Y ¿cómo seguir remando hacia delante,
si en cada charco mi reflejo me revela
que siempre soy yo el malo de la historia?
Y que si no fuera por mi fiel Rocinante
que me acompaña en mis noches en vela
ni siquiera escribiría mis memorias.
Sin él sería malabarista errante
que busca entre las huellas de otros una estela,
que le guíe, como le guía al soldado la búsqueda de la Gloria.
Deshago mi maleta, me desnudo un instante
me miro a mi mismo. ¿Es esta una imagen perfecta,
o simplemente es mi estampa irrisoria?
Para olvidar todo esto bebo vino añejo,
De mí se esconden los niños por las callejuelas...
Sólo espero, cuando llegue a viejo,
que valoren, que perdonen mis errores, al leer mi esquela.
si luego soy yo el primero que no sabe lo que anhela:
ser un hombre hecho a sí mismo, que se reconoce en los espejos,
que deja de lado el orgullo, y pretende dejar huella.
Y ¿cómo seguir remando hacia delante,
si en cada charco mi reflejo me revela
que siempre soy yo el malo de la historia?
Y que si no fuera por mi fiel Rocinante
que me acompaña en mis noches en vela
ni siquiera escribiría mis memorias.
Sin él sería malabarista errante
que busca entre las huellas de otros una estela,
que le guíe, como le guía al soldado la búsqueda de la Gloria.
Deshago mi maleta, me desnudo un instante
me miro a mi mismo. ¿Es esta una imagen perfecta,
o simplemente es mi estampa irrisoria?
Para olvidar todo esto bebo vino añejo,
De mí se esconden los niños por las callejuelas...
Sólo espero, cuando llegue a viejo,
que valoren, que perdonen mis errores, al leer mi esquela.
7 de marzo de 2013
Niebla
Ha llovido. La humedad crece desde el césped
y sube como la serpiente de un faquir hasta que se
tapa con el manto de niebla que lo cubre
todo.
Es la situación perfecta que describe ahora cómo
me siento. Me gusta estar protegido entre la
niebla. Nadie me ve. Yo sí les veo a ellos.
Mis ojos no ven más allá de donde les he
ordenado; no les dejo ver el futuro. Me quedo con
lo que me cuentan de hoy, de este momento, de
esta manecilla congelada en el segundero del
reloj. ¿O quizá todo esto sea mentira? ¿Y si
esta niebla no existe y es quizá que soy
invisible a los ojos de la gente? O peor aún ¿Y
si de verdad soy visible y sólo se limitan a
ignorarme? Malditos perros callejeros.
Aún así, disfruto como pez en el agua,
nadando entre la niebla.
Pero el todopoderoso Helios asoma en un rompimiento de
gloria, aparece entre las nubes, majestuoso, recordándome
que la vida son ciclos, círculos que se repiten, a merced
del capricho de Saturno, el Dios del tiempo, que de
tan cruel no indultó ni siquiera a sus propios hijos.
¿Por qué has venido, Oh, Sol, a recordarme con tu
hiriente rayo quemador, que sigo aquí, que estoy
vivo, que esta niebla no es eterna, y que por tanto
no podré estar por siempre escondido?
¡Responde, Miserable! ¿A caso tienes un don que entregarme,
un papel en este esperpento reservado para mi?
Sólo mi reloj conoce la respuesta...
y sube como la serpiente de un faquir hasta que se
tapa con el manto de niebla que lo cubre
todo.
Es la situación perfecta que describe ahora cómo
me siento. Me gusta estar protegido entre la
niebla. Nadie me ve. Yo sí les veo a ellos.
Mis ojos no ven más allá de donde les he
ordenado; no les dejo ver el futuro. Me quedo con
lo que me cuentan de hoy, de este momento, de
esta manecilla congelada en el segundero del
reloj. ¿O quizá todo esto sea mentira? ¿Y si
esta niebla no existe y es quizá que soy
invisible a los ojos de la gente? O peor aún ¿Y
si de verdad soy visible y sólo se limitan a
ignorarme? Malditos perros callejeros.
Aún así, disfruto como pez en el agua,
nadando entre la niebla.
Pero el todopoderoso Helios asoma en un rompimiento de
gloria, aparece entre las nubes, majestuoso, recordándome
que la vida son ciclos, círculos que se repiten, a merced
del capricho de Saturno, el Dios del tiempo, que de
tan cruel no indultó ni siquiera a sus propios hijos.
¿Por qué has venido, Oh, Sol, a recordarme con tu
hiriente rayo quemador, que sigo aquí, que estoy
vivo, que esta niebla no es eterna, y que por tanto
no podré estar por siempre escondido?
¡Responde, Miserable! ¿A caso tienes un don que entregarme,
un papel en este esperpento reservado para mi?
Sólo mi reloj conoce la respuesta...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)